jueves, 2 de julio de 2009

Confesiones de una vegana, no aptas para veganos.



  • Confieso que aún me gusta el manjar, aunque muy poco recuerdo su sabor.
  • Confieso que hablo mucho de veganismo por promoción, pero también porque me gusta que hablen de mi.
  • Confieso que desde que me declaré vegana, tengo más tema de conversación pero menos amigos.
  • Confieso que el veganismo me alejó de muchas personas, incluida mi familia.
  • Confieso que no dudaría un segundo en dejar de ser vegana si tuviera que elegir entre ésto y mi faceta de músico.
  • Confieso que ser vegan es como ingresar a una especie de "secta" en la que siguiendo una serie de "reglas", puedes mantener la conciencia tranquila.
  • Confieso que una vez que tomas el veganismo haciendo un cambio de conciencia real, es practicamente imposible volver atrás.
  • Confieso que desde que soy vegana me he sentido en condiciones de juzgar a los demás.
  • Confieso que no me arrepiento de nada de lo que he escrito.